El flamenco ha ido construyendo su personalidad desde el siglo XIX. Los cafés cantantes que aparecieron en pequeñas y grandes ciudades ligadas al desarrollo industrial, minería y comercio, fueron un auténtico laboratorio de mestizaje musical y social de la época. En ellos se mezclaban las clases medias y proletarias animadas por los espectáculos de las bailarinas flamencas, el cinematógrafo o la música clásica. Los cantos venidos de uno y otro lado se fusionaron con la forma de cantar de los gitanos. Estos repertorios se enriquecían también con las músicas venidas de América y con el baile. La guitarra se hizo cada vez más compleja tomando elementos de la guitarra clásica, al igual que la danza, que unía lo clásico con las danzas africanas y el baile de los gitanos. Con todo ello surge un género nuevo y libre: el Flamenco.
El Excmo. Ayuntamiento de Puertollano, en un gesto más de apoyo al flamenco, ha hecho entrega de una reformada casa baja.
El 13 de marzo de 2008, con la actuación del Yeyé de Cádiz, a la guitarra Pepe Núñez y el baile de Raquela (Corral de la Morería) se inauguró el nuevo local.
Una vez inaugurada, las actividades propias de la Peña y que tanto se echaban de menos, comenzaron.